
Escoger una vela parece algo sencillo
Pero hay una serie preguntas clave que debemos hacernos antes de decidirnos por una vela (o un melted!)
Qué cera se ha utilizado
¿Vegetal o Parafina?
Cómo y dónde se ha fabricado
¿Proceso Industrial o Artesanal?
Qué tipo de fragancias contiene
¿Naturales, Artificiales, Mixtas, Con o Sin Ftalatos?
Qué experiencia buscamos realmente
¿Aromatizar o Decorar?
Cada vela tiene un objetivo
Hay velas hechas con una función decorativa: colores, formas, objetos que recrean...
Otras tienen principalmente la función de aromatizar un espacio: cuando interesa no tanto su estética sino su aroma
Otras para acompañarnos en momentos concretos, crear un ambiente determinado (de calma, más romántico, de concentrción, de relax...)
Y en algunas, confluyen los tres

Los materiales lo son todo
La cera utilizada: una cera vegetal va a liberar la fragancia más poco a poco, haciendo que perdure más en la estancia incluso después de apagarla. Y es, por descontado, más segura que la parafina.
El material de la mecha: que sea de algodón puro, y no esté encerada con parafina...
El origen de la fragancia: que esté elaborada con ingredientes de primera calidad y una técnica refinada
Todo cuenta
Pero sobre todo: la forma de elaborar la vela
Una vela hecha por una máquina dentro de un proceso industrial jamás va a tener el nivel de detalle, de cariño e incluso de perfeccionismo que una hecha por un artesano. La fabricación marca la diferencia y convierte una vela artesanal en una pieza única.
Tener claras las característias que buscas en una vela influye no solo en cómo huele, sino en su duración, su quemado uniforme, cómo deja su aroma en el ambiente incluso horas después de apagarla...
Un buen aroma no debería imponerse
Si buscas una vela o un melted para aromatizar tu hogar, busca un aroma que se sienta presente, pero sin invadir.
Un buen aroma se nota en el ambiente al llegar a un sitio, pero no molesta, ni resulta artificial, sino que se funde con el entorno.
Contiene notas finas, algunas identificables, y otras indeterminadas, que lo convierten en único, original, y asociado a un espacio o momento concreto.
Calidad no siempre es intensidad
No siempre un aroma más intenso significa una mejor experiencia.
Las velas bien equilibradas nos acompañan, sin agobiarnos. Se asocian a momentos, a rutinas, a espacios concretos.
Es importante seleccionar una vela conforme la intensidad que buscamos, visualizar el momento y el espacio en los que la vamos a encender, y decidir.
Escoger una vela es definir una parte de ti
Elegir una vela es elegir cómo quieres que huela tu hogar. Qué impresión quieres transmitir cuando alguien entre y te diga
“Qué bien huele, qué es?”
Pero también es escoger ese aroma que te va a acompañar en momentos clave de tu rutina: para concentrarte trabajando, para relajarte por la noche, para reconfortarte en un momento complicado, para disfrutar como autocuidado...
Los aromas se asocian con momentos y espacios concretos, por eso...
Si aciertas con la vela, la disfrutas más
Cuando ya tienes claro el objetivo que cumple tu vela, los materiales de los que quieres que esté hecha, la duración y calidad que va a tener la misma...
Es importante escoger su aroma según el momento y el lugar en el que la vayas a utilizar.
Para ello, existen determinadas familias olfativas (dulces, frescas, afrutadas...) y también notas olfativas concretas que cumplen una determinada función (relajarse, concentrarse, mantener un aroma a limpio...)
En el siguiente post encontrarás una guía en la que te ayude a escoger el aroma perfecto para ti

